El galeon pirata

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Español 9. Lee lo que dicen los viajeros:. Filtro español. Actualizando lista Eduardo D.

Opinión escrita el 11 de julio de Buena comida y estupendo para ir con niños. Fecha de la visita: Gracias, Eduardo D. Opinión escrita el 21 de enero de mediante dispositivo móvil Pésima organización. Gracias, Manu40Vigo. Opinión escrita el 25 de agosto de mediante dispositivo móvil Muy Bueno!! Gracias, Mikemoreira. Opinión escrita el 3 de junio de mediante dispositivo móvil Comida mala pero diversión para niños.

Galeon Pirata Espacio Cultural, Bacalar

Gracias, sandrayalex. Opinión escrita el 1 de mayo de mediante dispositivo móvil Ideal con niños. Opinión escrita el 10 de abril de Muy buena ambientación. Gracias, Buenero. Opinión escrita el 26 de febrero de mediante dispositivo móvil Galeón pirata.

Gracias, EzeAlonso. Opinión escrita el 20 de febrero de Correcto. Gracias, JesusAmieiro. Opinión escrita el 28 de noviembre de Decoración sugerente y alguna comida muy sabrosa. Hoteles cercanos Ver todos los hoteles cercanos. Restaurantes cercanos Ver los 11 restaurantes cercanos. Asador Restaurante Churrasco Nito. Atracciones cercanas Ver todas las atracciones cercanas. Torreela Lapela Museology Nucleus.

Puntuaciones y opiniones

Ver todos los hoteles cercanos Ver los 11 restaurantes cercanos Ver todas las atracciones cercanas. Preguntas y respuestas. Durante esta época se producen las primeras grandes batallas en alta mar, ya que hasta entonces los enfrentamientos se habían resuelto casi invariablemente cerca de la costa.

Las piezas de artillería se clasificaban en numerosas categorías y calibres pero se pueden dividir en tres clases:. Posteriormente se fabrican de hierro colado y posteriormente de bronce. Antes del siglo XVI la artillería se montaba en afustes fijos sin ruedas, pero en la época de los galeones las piezas grandes solían montarse sobre afustes de carro, con dos ruedas, similares a los empleados en las piezas terrestres. La enorme variedad de piezas y calibres suponía un grave problema por lo que Carlos V intentó por primera vez simplificar la variedad a siete piezas de entre 3 y 40 libras, seis de tiro tenso y un mortero.

La artillería era muy valiosa por lo que no formaba parte del navío, sino que se almacenaba en los arsenales reales y se equipaba en función de la misión que fuera a desempeñar. Esto era un sistema complicado pero que permitía aprovechar mejor el armamento disponible. Así un galeón típico de principios del siglo XVII, de unas toneladas dotaría unas 90 gentes de mar, de los que 15 serían oficiales, 25 marinos, 20 grumetes o aspirantes a marino, 10 pajes o niños aprendices y 20 artilleros.

Cada flota contaba con un piloto mayor que estaba a cargo de la derrota o rumbo de la flota y que iba a bordo de la capitana. A diferencia de otros cargos que eran nombrados por la duración del viaje o de la misión, el maestre solía servir en el mismo barco durante toda su carrera. Su asistente y siguiente en la línea de mando era el alférez de mar , tras él el piloto, a cargo del rumbo de cada nave y tras el piloto el contramaestre. La maestranza estaba formada por marinos especializados e incluía un carpintero, un calafate, un herrero, un buceador y una corneta.

Los artilleros estaban mandados por un oficial llamado condestable. La tropa seguía la misma jerarquía que en tierra. La compañía se dividía en escuadras de 25 hombres cada una y mandadas por un cabo de escuadra. Entre estos se contaban dos tambores, un pífano y el abanderado. El resto de los soldados, aproximadamente la mitad, iba armado con picas. La vida a bordo estaba regulada por un sistema de dos y a veces tres turnos diarios. En ocasiones los oficiales alquilaban sus cabinas a pasajeros que pudieran pagarlos. Las hamacas no empezaron a usarse hasta finales del siglo XVI.

Los galeones españoles tuvieron la importante misión de formar la columna vertebral de la Flota de Indias que anualmente alimentaba las arcas de la corona española con las mercancías preciosas traídas desde La Habana a Sevilla y que estaba organizada por la Casa de Contratación de la ciudad andaluza. Ésta era una presa codiciada por los corsarios ingleses, franceses y holandeses.

Para su defensa la flota se organizaron en convoy desde , con gran éxito, ya que la flota sólo fue capturada en contadas ocasiones en los casi tres siglos que estuvo en funcionamiento. Esto es debido a que un año antes habían comenzado los ataques de los corsarios franceses capitaneados por Jean Fleury y financiado por el armador Jean Ango.

Para ello se empieza a cobrar un impuesto o derecho de avería sobre la carga transportada. Al principio la escolta sólo se realizaba hasta las islas Azores pero en Carlos V establece convoyes regulares desde Sevilla hacia Tierra Firme norte de Sudamérica en agosto y Nueva España México en abril, escoltados por una sola nao armada. La nave capitana encabezaba el convoy.

Por la noche encendía un gran farol que servía de guía al resto de la flota. La flota hacía escala en las Canarias , generalmente en La Gomera donde hacían aguada. Hacían escala en la isla Dominica o en la Martinica. Solían regresar hacia octubre y noviembre respectivamente. Esta escolta llamada Flota de la Guardia acostumbraba a abandonar a los barcos mercantes al llegar al Caribe y se dirigía a La Habana para regresar con la flota del año anterior. La flota de Nueva España por su parte, transportaba las mercancías provenientes de Filipinas, un valioso cargamento de especias, seda, porcelana y otros bienes de lujo.

Estos eran transportados desde Manila hasta Acapulco y desde allí por tierra hasta Veracruz. Ambas flotas hacían escala a su regreso en las Azores y posteriormente se dirigían a Sevilla. En caso de necesidad la Flota de la Guardia era apoyada por la Armada de la Mar Océana , la flota peninsular española formada principalmente por los galeones de la Escuadra de Portugal.

La flota consistía tanto de barcos de la Corona como de naves contratadas y sólo una pequeña parte eran galeones, siendo el resto navíos armados de distinto porte. En ocasiones se destacaba una Galiflota o flota de galeones para misiones específicas en las indias, como por ejemplo, en y El galeón era un buque polivalente creado para satisfacer las necesidades de una época en la que las flotas estaban poco desarrolladas y precisaban un navío potente con capacidad de carga y combate en travesías largas.

También desaparecieron primero el tormentín y posteriormente la cebadera. El declive de las rutas comerciales venecianas tras el descubrimiento de América relegó a la flota de estos estados a la defensa contra los turcos y los piratas berberiscos y el comercio con otras naciones ribereñas. Debemos al master shipwright maestro carpintero de ribera Matthew Baker los pocos datos constructivos que tenemos acerca del galeón inglés. Éste dejó varios diseños que muestran el aspecto y dimensiones de los barcos construidos por él hacia Uno de los galeones de Baker fue el Ark Royal , de toneladas de desplazamiento, unas 30 piezas de artillería, marineros y 70 soldados.

Este participó a las órdenes de Charles Howard de Effingam entre el 31 de julio al 8 de agosto de en la batalla que enfrentó a la flota inglesa y la Armada Invencible española en el Canal de la Mancha. La Grande y Felicísima Armada española contaba con 64 buques de alto bordo, entre ellos 20 galeones descritos como de enorme tamaño y construcción suntuosa , de cuadernas y forro robusto y estructuras resistentes a la fusilería. El buque almirante del duque de Medina-Sidonia era el San Martín , de mil toneladas de desplazamiento y 50 piezas de artillería.

Su tripulación estaba compuesta por marineros y soldados. En total la flota inglesa contaba sólo con Durante la batalla muchos buques se quedaron sin munición, debido en parte a la abundancia de piezas pequeñas de artillería y a la diversidad de calibres.

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La apoteósis del galeón inglés vino con el Sovereign of the Seas de Carlos I , proyectado por Phineas Pett y botado en Tenía 38,7 m de eslora en la quilla, 51,8 m entre perpendiculares y 14,7 m de manga. Llevaba cañones y estaba riquísimamente decorado con esculturas doradas de Gerard Christmas sobre diseños de Van Dyck. Su enorme coste, de Tras la Paz de Westfalia y la consiguiente independencia de España, el dominio del mar fue de absoluta importancia para la nueva nación.

Baste decir que la cuarta parte de sus 4 millones de habitantes dependían del trabajo en el mar. En el Museo Naval de Madrid se conserva un modelo de galeón flamenco de que ilustra los avances constructivos que desarrollaron los holandeses: